Artículo, Psicología

Ansiedad y miedo: Causas

Desde tiempos inmemorables la emoción del miedo a permitido al ser humano sobrevivir como especie hasta el día de hoy. Sin embargo, esta misma respuesta ha parecido convertirse en la base de la enfermedad del siglo XX-XXI: los trastornos relacionados con la ansiedad. Para entender cómo hemos llegado hasta este punto conviene aclarar conceptos.

Imaginémonos que nos encontramos en la época del paleolítico y un hombre sale a cazar o recolectar raíces para alimentarse. De repente, le sorprende la aparición de un oso en actitud amenazadora. En ese momento en su cuerpo ocurre lo siguiente: sus pupilas se dilatan para tener una mejor visión, su respiración empieza a ser más rápida para que el cuerpo se oxigene mejor, el corazón late más rápido para que llegue más sangre a los órganos, los órganos encargados de funciones como la nutrición que en ese momento no son necesarias funcionan más lento y se cierran para que toda la energía llegue a los órganos que la necesitan.: Los músculos. En definitiva, el cuerpo se prepara para realizar una huida o enfrentarse a un ataque, con lo cual la respuesta del organismo en esta situación es perfecta, y es lo que ha permitido que sobreviva la especie hasta nuestros días.

¿Qué ocurre entonces hoy en día? ¿Por qué una respuesta que hasta hoy era sana se ha convertido en un problema? Como hemos mencionado, la respuesta sigue siendo perfecta, por eso no se ha modificado con el paso de los años. El problema es CUÁNDO aparece esa respuesta, y el secreto reside en cómo interpretamos las situaciones.

Tenemos el cerebro más avanzado del reino animal, y eso implica que todo lo que vemos, oímos, olemos, tocamos y saboreamos es procesado e interpretado por este órgano de forma compleja, utilizando la información de la que dispone del ambiente y de los recuerdos de experiencias pasadas. Todo es interpretado, con lo cual, si yo una situación cualquiera la interpreto como amenazadora, la respuesta de mi organismo va a ser exactamente la misma que la del hombre del paleolítico, con la diferencia de que, si en lugar de un oso lo que hay es una pila de expedientes que tengo que revisar en mi despacho, toda esa energía no me va a servir para nada, es más, se va a acumular en mi organismo y va a ser perjudicial.

El organismo no diferencia si la interpretación que hemos hecho de la situación es una amenaza real o no. Evidentemente, una pila de expedientes no amenaza mi vida, pero le he dado la señal de amenaza a mi organismo cuando he pensado al verla “Yo no puedo con esto. Es horrible”. Entonces mi organismo se activa y se prepara para la huida o el ataque con toda la energía y hormonas que son necesarias para ello. Si encima esto no ocurre una sola vez, sino que ocurre en diferentes situaciones a lo largo del día en mi vida cotidiana, ocurre que yo estoy hiperactivado durante muchos momentos a lo largo del día, con la consecuente acumulación de energía que no se libera llegando a producir deterioro y cansancio, y a largo plazo, un problema de ansiedad el cual puede llegar a ser tan incapacitante que nos impida llevar una vida normal.

Hay muchos problemas de ansiedad: trastorno obsesivo-compulsivo, fobias, ataques de pánico, miedo a hablar en púbico… La base de estos problemas es que interpreto algo como amenazante (el público, una cucaracha, el avión, un pensamiento…) y eso desencadena la respuesta en mi organismo.

El tratamiento del problema se centrará en entender cómo hemos llegado a asociar esas situaciones no amenazantes como amenazantes y controlar la respuesta que damos ante ellas, la cual es la que mantiene el problema de ansiedad. Un profesional nos ayudará en el proceso y podremos recuperar un funcionamiento normal y vivir sin miedo irracional.

Sobre elbapsicologas

Somos un centro de psicología con registro sanitario, dedicado a la prevención y tratamiento de diversos trastornos emocionales y psicológicos, así como a la orientación y acompañamiento para fomentar el desarrollo de habilidades socioeducativas.

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