Aquí os dejamos diez pautas importantes para la prevención de las rabietas en los menores:
- Verifique que las rabietas no estén relacionadas con cubrir una necesidad básica: (comer, dormir…).
- Cambie las órdenes por invitaciones: “si recoges tus juguetes podrás ir al parque” en lugar de “recoge tus juguetes, si no, no vas al parque”.
- Ofrezca opciones cuando sea posible y no ofrezca opciones que no existan realmente: “Prefieres la chaqueta azul o la roja” en lugar de “Ponte la chaqueta azul”.
- Aplique refuerzo positivo a su hijo: en situaciones dónde es más fácil que tenga rabietas, obsérvelo cuando se porte bien y dígaselo “Me alegro que hayas colaborado a poner la mesa”.
- Cuando hacer algo es obligatorio no hay que pedirlo: “Hay que ducharse“ en lugar de “¿Te apetece que vayamos a la ducha?”.
- Distraiga a su hijo/a cambiando su atención a otra actividad: sabe que va a iniciarse una rabieta por ver un programa de la tv, antes de que empiece dígale “vamos a dar una vuelta al parque”.
- Juegue a llegar a un acuerdo y luego cúmplalo: “Si lo pides bien y sin llorar te compro el caramelo”.
- Procure establecer rutinas: comer a la misma hora, antes de dormir lavarse los dientes, ducharse a una hora concreta…
- Avisar con antelación de que una actividad llega a su fin para prepararlos: “En 10 minutos se apaga la tele y nos vamos a dormir”.
- Ante situaciones desconocidas explique al niño/a con antelación con quién o a dónde va: “Cuando vayas al circo tienes que ir al lado de la profesora porque habrá mucha gente y te puedes perder”.
Y recuerde: la paciencia y el sentido del humor serán sus grandes aliados para manejar estas situaciones.








