Artículo, Psicología

¿Sé manejar una crítica?

A veces es necesario criticar algo que una persona hace que no nos gusta o que nos hace sentir mal. Criticar no tiene por qué ser algo malo y debería de estar libre de connotaciones negativas. Al fin y al cabo, es otra forma de expresarnos. Sin embargo, el cómo se dicen las cosas influye mucho en cómo la persona las recibe y las interpreta. En nuestra mano está el intentar que la otra persona reciba las críticas de la mejor manera posible, ya que solemos criticar con el objetivo de que la otra persona cambie algo (una forma de hablar, de comportarse…)

Pero ¿Cómo se expresa una crítica de forma adecuada?

 

Lo primero que hay que tener en cuenta es que tiene que ser constructiva, es decir, que pueda ayudar a la otra persona a cambiar o a darse cuenta de algo y por tanto con éstas nunca estaríamos intentando ridiculizar a la otra persona ni atacarla. Además, al mismo tiempo que la hacemos tenemos que hacerle ver como nos sentimos y que es lo que le pedimos a la otra persona. Esto nos va a permitir evitar malentendidos y alcanzar una solución satisfactoria para las dos partes. Por el contrario, si criticamos de forma inadecuada lo que conseguiremos es que la otra persona se sienta atacada y se ponga a la defensiva. Ante esto, también podemos pensar: “¿Cómo me gustaría que alguien me dijese esto si fuera yo?”

En segundo lugar, vamos a llamar mensajes yo a aquellos que enviamos en primera persona, siendo éstos los que vamos a utilizar para realizar las críticas, ya que a diferencia de los mensajes tú, no dañan la relación, no evalúan negativamente a la otra persona y aumentan la probabilidad de que la otra persona cambie.

 

Por ejemplo, supongamos que Laura ha tenido un desencuentro de opiniones con Juan, y Juan acaba elevando el tono de voz. Ante esta situación, Laura le dice: “Cuando me gritas, me siento molesta porque me parece que gritando no se aclaran las cosas, te agradecería que bajaras el tono para seguir hablando como antes” ¿Sería una crítica constructiva? En cambio, si Laura hubiese elevado el tono de voz diciendo: “¡Siempre que quieres tener la razón gritas pero nunca la tienes!” ¿Lo sería?

 

La primera opción sería una crítica adecuada hecha en mensajes yo, incita más al diálogo, a cambiar un comportamiento, a conservar la relación, reduciendo la probabilidad de que se moleste la persona. En cambio, la segunda sería una crítica inadecuada.

 

Por tanto, si aprendemos a realizar las críticas de forma adecuada, estaremos mejorando la comunicación, siendo más efectiva y eficaz, al mismo tiempo que facilitamos que la otra persona nos entienda. Esto es un aspecto muy importante tanto en el ambiente social como familiar, ya que el hecho de no saber realizarlas o aceptarlas de forma adecuada, puede generar fácilmente sin pretenderlo un foco de conflictos o malestar.

 

 

Jennifer Adame

Sobre elbapsicologas

Somos un centro de psicología con registro sanitario, dedicado a la prevención y tratamiento de diversos trastornos emocionales y psicológicos, así como a la orientación y acompañamiento para fomentar el desarrollo de habilidades socioeducativas.

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